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“El quid de la cuestión es no renunciar a lo que es natural. Todo aquello con lo que fantaseé, lo hice”, dijo alguna vez Ray Charles, el hombre que –sobre la base de su constancia y su talento– superó cuanto obstáculo le puso la vida para convertirse en uno de los músicos más personales y versátiles de la historia del rock.
Un glaucoma lo dejó ciego a los seis años, pero no le impidió aprender a componer y a tocar varios instrumentos en su adolescencia. Ya a fines de los 40 estaba grabando singles de R&B melódico al estilo Nat “King” Cole. Su primer hit fue "Baby, let me hold your hand", de 1951.
Con su paso a Atlantic Records, a mediados de la década, comenzó su verdadera época de gloria. En su debut para esa discográfica, el single "I got a woman" ya se vislumbraban los rasgos de su carrera futura: su entonación al estilo gospel, su piano entre el R&B y el jazz y sus ajustados arreglos de bronces. Su música era mucho más compleja que la del resto de los artistas pop del momento. Con "What'd I say", finalmente llegó a la audiencia blanca. A principios de los ’60 dejó Atlantic y fichó para ABC, que le aseguró un mayor control artístico de sus temas. De esa época son "Unchain my heart" y "Hit the road Jack", gracias a los cuales se ganó el apodo de “Genius”. En 1962 cambió el rumbo de su carrera abruptamente, volcándose al country con su exitoso álbum Modern sounds in country and western music. Allí se reveló como un músico inquieto y ecléctico, oscilando permanentemente entre el soul, el R&B, el jazz, el country y el pop. Tres años después, en pleno éxito, fue a prisión por tenencia de heroína. A su regreso se concentró en su faceta pop, con canciones melosas plagadas de arreglos de cuerdas.
Durante las décadas siguientes siguió grabando regularmente. Aunque no alcanzó el nivel artístico y comercial de sus primeros éxitos, sus conciertos siguieron siendo tan populares como siempre, y más aún a partir de que rockeros como Joe Cocker o Van Morrison lo reconocieran como una de sus principales influencias.
En 2003 grabó Genius loves company, un álbum de duetos junto a artistas como James Taylor, BB King, Norah Jones y Diana Krall. Poco después de haberlo finalizado, el 10 de junio de 2004, falleció víctima de una enfermedad hepática.
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