ecoestadistica.com

Lee Morgan


(1938 – 1972) Pese a la brevedad de su carrera, el extraordinario trompetista Lee Morgan pasó con todos los méritos a la historia del jazz como una de las más importantes voces de la trompeta surgidas en la segunda mitad de los 50s, con el mismo reconocimiento que Donald Byrd o Freddie Hubbard.

Nacido en Philadelphia, su padre fue un buen pianista de gospel y cuando Morgan cumplió los catorce años, recibió de aquel una trompeta de regalo, un instrumento al que le dedicó toda su corta vida. Estudió su técnica en la “Mastbaum Technical School” de su ciudad y con quince años dirigía sus propias bandas para tocar en bailes y en las jam sessions que se organizaban en su ciudad, tocando junto a sus paisanos Beny Golson y John Coltrane. Sus primeras sesiones de grabación en estudio las realizó, sin haber cumplido aun los 18 años, junto al gran pianista Horace Silver y el saxo tenor Hank Mobley, dos grandes figuras de la recientemente surgida escuela Hard Bop.

En octubre de 1956, otro de sus ídolos, el trompetista Dizzy Gillespie le contrata para tocar en su big band donde ya estaba Golson. Permaneció con Dizzy hasta 1958 y, en septiembre de ese año, es el baterista Art Blakey quien le invita a formar parte de su extraordinaria formación, “The Jazz Messengers”. Sale de gira por Europa y Japón donde va a lograría una fama extraordinaria. Con un estilo muy definido y personal, marcado a partes iguales por el blues y el bebop, aderezado con un elegante toque de lirismo, Lee Morgan abandona los Messengers en 1961 y regresa a su ciudad natal donde pasa dos años tocando en reducidos círculos locales.

En 1963 vuelve a New York y en diciembre graba “The Sidewinder” para Blue Note, un tema que al poco de su lanzamiento bate records de venta en un disco de jazz. A esas alturas ya había grabado cerca de una veintena de álbumes a su nombre para Blue Note, Savoy o Roulette. Regresa de nuevo con Blakey, permaneciendo otros dos años con el baterista y, a partir de entonces, su carrera se dispara en una vorágine de grabaciones en estudio que atestiguan la calidad de su música. A principios de los 70s, colabora con Roland Kirk, apoyando las reivindicaciones de la asociación “Jazz and People Movement”, dedicada a luchar por conseguir mejores condiciones de trabajo para los músicos en los Estados Unidos.

En la noche del 19 de febrero de 1972, Lee Morgan y su quinteto estaban actuando en el club Slugs en la Calle 3ª de Manhattan, cuando se presentó en el local su compañera sentimental de la que se había separado recientemente. Discutieron en la barra del bar acaloradamente entre pases y al poco la mujer se fue airada. No consiguió convencer a Lee Morgan de que volviera con ella. Al rato, Helen Moore, que así se llamaba, volvió al local y, en pleno escenario cuando Lee Morgan tocaba su último tema, sacó de su bolso un revolver calibre 32 con el que mató al músico de un certero y trágico disparo. Eran las 2:45 de la madrugada y Morgan falleció instantáneamente de un balazo en el corazón.

Morgan, nos abandonó con apenas treinta y cuatro años pero, en ese breve periodo de tiempo, consiguió dejar para la posteridad un enorme y soberbio legado musical repartido a lo largo de más de setecientos temas. Toda una proeza que muy pocos consiguen.


Lee Konitz
Lennie Tristano