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Jelly Roll Morton es considerado uno de los fundadores del jazz. Él mismo declaró, en una entrevista que se le hizo en su madurez, "yo inventé el jazz en 1902". Y si bien un estilo musical de raigambre popular como es el jazz no se inventa de un día para el otro, es necesario admitir que Morton fue uno de los que tuvo que ver con que el jazz tomara el rumbo que tomó.
Morton fue uno de los primeros grandes pianistas y compositores del jazz. Tomando sus influencias del estilo del Ragtime, que inundaba las ciudades del "sur profundo" de EE.UU. a principios del siglo XX, y de los blues rurales, surgidos del corazón de las plantaciones de algodón y frutales de esa zona, fue uno de los pioneros de esa primera fusión que dio lugar a lo que se llama "estilo de Nueva Orleáns", en nuestro país conocida como "dixieland", primera expresión genuina de lo que conocemos como jazz.
Nacido el 20 de octubre de 1890 en Nueva Orleáns, Louisiana, EE.UU., con el nombre de Ferdinand Joseph Lamothe, en el seno de una familia "creole" (grupo étnico propio del sur de EE.UU, mezcla de distintas combinaciones de colonos españoles, franceses, indios americanos y africanos), comenzó a tocar el piano a los 10 años, y a los 12 ya tocaba en los burdeles de Storyville, el barrio de la diversión y la disipación de Nueva Orleáns. Esos primeros años de la vida de Jelly Roll están rodeados de un halo de leyenda, fundado en sus viajes y diferentes actividades como pianista itinerante, comediante de vaudeville, jugador, e incluso cafisho.
Su movimiento constante lo llevó a infinidad de ciudades del sur y el medio oeste de EE.UU., recalando luego, en 1917 en Los Angeles. En esos viajes fue donde recogió cantidad de distintos sonidos y estilos musicales que le ayudaron a construir su propio perfil musical y ya cuando llegó a la Costa Oeste pocos pianistas se le acercaban en destreza y originalidad. Su éxito en Los Angeles lo retuvo hasta 1822, cuando se mudó a Chicago, la ciudad que acogió en esos años a muchos músicos de jazz que habían emigrado de Nueva Orleáns y otras ciudades. Allí realizó una serie de notables grabaciones para el sello Victor de piano solo y con sus Red Hot Peppers, revelando en ellas su capacidad también para los arreglos instrumentales. Famosos son sus temas "King Porter Stomp", "Grandpa's Spells", "Wolverine Blues", "The Pearls", "Mr. Jelly Roll", "Don't You Leave Me Here" y muchos otros. Sus grabaciones con el grupo son arquetípicas del estilo de Nueva Orleáns y su característica "improvisación colectiva".
En 1928 se mudó a Nueva York, la ciudad que magnetizaba los talentos musicales del momento. Pero no pudo conectar con el nuevo formato de arreglos que se venía imponiendo, que alternaba los grupos instrumentales y abandonaba gradualmente la improvisación colectiva, y que poco después daría lugar al Swing, el primer gran negocio de la música. Su estilo, entonces, comenzó a ser considerado pasado de moda y lo sumió en una relativa oscuridad. Irónicamente, su tema "King Porter Stomp", retomado por Benny Goodman, fue una de las canciones más exitosas del Swing, aunque pocos sabían que era suya.
Durante la década del 30, Morton se instaló en Washington DC, donde administró un club nocturno y tocó para gente que ignoraba su importancia para el desarrollo del jazz. En 1938 el investigador musical Alan Lomax realizó con él una serie de grabaciones de música y entrevistas para la Biblioteca del Congreso de EE.UU., donde revela, en un idioma callejero, muchas historias de los años formativos del jazz.
Jelly Roll Morton murió en Los Angeles, California, EE.UU., el 10 de julio de 1941. |
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