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(1928 – ) El pianista Horace Silver, inició sus estudios musicales durante el bachillerato tocando el saxo al tiempo que cursaba estudios de piano. Mientras actuaba de joven en un club de Hartford, fue escuchado por Stan Getz, que le ofreció un contrato en su quinteto. Seis meses después hizo su debut discográfico junto a músicos de la talla de Jimmy Raney, Tommy Potter y Roy Haynes. En 1951, Horace Silver se afincó en New York y pasó ese año y el siguiente tocando como sideman al lado de los grandes del jazz.
El 13 de noviembre de 1954 aquel año tuvo lugar, en los estudios de la Blue Note, una grabación histórica del jazz y Horace Silver iba a ser protagonista directo de la misma. Alfred Lion, el propietario del sello, había propuesto a Silver la grabación de un disco y, curiosamente, le dejó elegir a sus acompañantes. El pianista propuso a los músicos que conocía y admiraba: Hank Mobley como saxo tenor, Doug Watkins al contrabajo, Kenny Dorham a la trompeta y el baterista Art Blakey. Lion aceptó la formación y los contrató a todos, dando lugar al nacimiento de los “Jazz Messengers”, toda una institución musical que proporciono al movimiento hardbop, muchos años de gloria. Producto de aquel encuentro fue el disco “Horace Silver and the Jazz Messengers” (Blue Note, 1955). Este álbum supone, para muchos, el salto de Silver desde la tradición bebop a las nuevas formas funkies del Hard Bop.
Horace Silver se convertía así en uno de los abanderados de las nuevas formas que iba a traer el jazz en los años cincuenta y la creación de los “Jazz Messengers”, donde ejerció de director musical, fue el punto de partida para una carrera brillantísima, tanto en su faceta de compositor como de pianista. Silver aguantaría poco tiempo en los Messengers y, en 1961, recorrió todo el mundo, visitando y tocando en Europa y Japón en infinidad de festivales, conciertos y programas televisivos.
En 1975, en colaboración de Wade Marcus, formó una orquesta de trece elementos. Poco a poco, su música fue derivando hacia corrientes místicas que podrían encuadrarse dentro del incipiente movimiento “hippy” de finales de los años sesenta y, con el tiempo, su espíritu investigador le llevó de lleno al aspecto introspectivo y doctrinal que no dejó de lado ni la incursión en la música vocal ni el uso de instrumentos eléctricos. Su última etapa le volvería a llevar al Hard Bop, pero en aquel momento, Horace Silver estaba ya fuera de Blue Note, el sello que registró sus mejores e inimitables trabajos.
Entre 1952, año en que graba por primera vez en trío para Blue Note, y 1978, momento en el que termina su primera y extraordinaria etapa con dicho sello, Silver dejó grabados una serie de excelentes álbumes, entre los que destaca la joya de la corona de su carrera, y una de las grandes obras maestras del jazz en su período Hard Bop, fue sin duda “Song for My Father”, grabada en 1964. Toda la obra discográfica de Horace Silver es un monumento exquisito al jazz.
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