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(1922 – 2004) Jean Baptiste “Illinois” Jacquet ha sido uno de los saxos tenores con más personalidad del jazz y se le puede considerar como el padre del saxo tenor aplicado al R&B. Por swing, potencia, sonido y sentido de la armonía, su influencia ha sido enorme entre los saxofonistas aparecidos mediados los años 40.
A pesar de haber nacido en Louisiana, el joven Illinois se educó básicamente en Texas, donde con apenas un año, se trasladó con su familia. Apoyado por su padre y su hermano mayor Russell, buen trompetista, comenzó sus estudios musicales aprendiendo primero saxo soprano y alto, para más tarde pasarse al tenor.
Después de tocar con varias orquestas de la región, Jacquet se trasladó en 1941 a California donde coincidió con Hampton, quien por entonces buscaba nuevos solistas para montar una gran orquesta, e inmediatamente quedó incorporado al proyecto. En mayo de 1942, Jacquet graba el célebre “Flying Home” en el que el tenor realizaría una fantástica exhibición de “chorus” llenos de fuego. El impacto causado por el solo de Illinois fue tremendo y su fama creció como la espuma entre los líderes de las orquestas de la época. En 1943, entra en la banda espectáculo de Cab Calloway, con quien permanece casi dos años poniéndose seguidamente a las órdenes del empresario Norman Granz, como parte del itinerante “Jazz At The Philharmonic”, donde Illinois se encontró a sus anchas en un ambiente de tórridas y multitudinarias Jam Sessions, convirtiéndose en una de las principales estrellas de la organización. Su colaboración con el JATP le proporcionó aún más popularidad, por lo que no pasó inadvertido para el gran Count Basie que se lo llevó a su orquesta como sustituto de Lucky Thompson.
Tras dejar a Basie en 1946, Jacquet forma su propia banda cosechando un gran éxito popular con actuaciones destacadas en el Carnegie Hall de New York y giras con Ella Fitzgerald. Temas del repertorio de la orquesta como “Robbin’s Nest” o “Black Velvet”, constituyen auténticas joyas del jazz. Sin embargo, hacia 1950, disolvió la banda por los continuos viajes y el enorme costo de mantenimiento.
A partir de ahí, Jacquet siguió una carrera free-lance volviendo a incorporarse al Jazz At The Philharmonic y, más tarde, se uniría al organista Milt Buckner con quien sintonizaba plenamente, tanto por su estilo como por su poderoso swing. Tras la muerte de Buckner, Illinois prodigó sus apariciones en festivales en USA y Europa, como en el “Newport Jazz Festival” o “La Grande Parade Du Jazz” de Niza, donde se presentó en plena forma ante miles de seguidores. Acostumbrados a oírle normalmente en pequeñas formaciones, Illinois nos sorprendió a todos al frente de una excelente big band, a mediados de los años 80, que cosechó un notable éxito y con la que realizó numerosos conciertos por diversos países europeos.
En el estilo de Jacquet encontramos el acento vehemente y la emoción de Herschel Evans, sin olvidar trazos importantes de Coleman Hawkins y Lester Young, poniendo de manifiesto una fecunda imaginación servida a través de una cálida sonoridad. Cabe decir que prácticamente la mayoría de los saxofonistas tenores, amantes del estilo swing, se han inspirado en Illinois Jacquet. |
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