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(1909 - 1973) Gene Krupa fue el primer baterista de la historia del jazz en ser reconocido mundialmente. Su técnica magistral e implacable “beat”, unido a su especial sentido del show, hicieron de él el prototipo de músico-espectáculo capaz de acercar la batería, como instrumento solista, al gran público. Producto de la Swing Era, Krupa vivió toda la evolución del jazz desde los pioneros de Chicago, su ciudad natal, hasta más allá de la época del be bop. Fue, por su excitante estilo, un batería capaz de llevar en volandas a toda una big band. Con 13 años formó parte del grupo juvenil “The Frivolians”, pero no fue hasta 1925 cuando comenzó seriamente sus estudios de batería. Sus primeras grabaciones las realizó en 1927 y, tras tocar esporádicamente con varios grupos de Chicago, en 1929 se traslada a New York. Debido al “crack” financiero de Wall Street, Krupa tuvo que aceptar, durante los primeros años 30s, trabajo en orquestas de música comercial aunque, gracias a las grabaciones con Bix Beiderbecke y Benny Goodman, pudo dejar patente su calidad como jazzman. Fue Goodman quien le contrató en marzo de 1935 erigiéndose en la máxima atracción de la orquesta, sobre todo por su protagonismo en el tema “Sing, Sing, Sing”, un “hit” que convirtió a Krupa en una de las más importantes figuras de la Swing Era a lo que también contribuyó su inclusión en el célebre cuarteto de Goodman junto a Teddy Wilson y Lionel Hampton. Todas estas positivas experiencias le permitieron organizar en 1938 su propia big band, que funcionó con gran éxito y popularidad hasta 1943. Al disolver su orquesta, Krupa trabajó de nuevo, durante un par de meses, con Goodman y e hizo una gira con Tommy Dorsey. Sin embargo, enseguida formó otra big band que permaneció en activo hasta 1951 en que tuvo que disolverla, como les ocurrió a otras orquestas de la época, por motivos económicos. A partir de entonces, Gene volvió a dirigir pequeños grupos compaginando, durante el período 1951-53, sus apariciones como integrante del “Jazz at the Philharmonic” de Norman Granz, poniendo de manifiesto toda su espectacularidad como solista. En 1954 abrió una escuela para bateristas en New York con su viejo amigo Cozy Cole prosiguiendo también con sus actuaciones al frente de sus propios tríos y cuartetos. En 1959, Hollywood realizó “The Gene Krupa Story” una película aparentemente sobre su vida pero llena de inexactitudes y anacronismos. Desde 1960, Krupa realizó numerosas apariciones en programas de televisión y continuó actuando con su cuarteto aunque, en ocasiones, llegó a formar una gran orquesta sólo para actuar ante audiencias que añoraban verle de nuevo al frente de una big band. Por desgracia, durante esa década su salud fue empeorando gradualmente lo que le obligó a permanecer en un semi retiro que acabó con su muerte por leucemia en octubre de 1973.
::: OCIUM ::: |
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